26
abr 12

El concepto de flexibilidad en la empresa

El concepto de flexibilidad ha sido el más utilizado para justificar una reforma laboral que finalmente fue aprobada por el Congreso español. Flexibilidad para que, por razones de viabilidad económica,  la empresa pueda modificar las condiciones de trabajo de sus empleados (jornada laboral, distribución del tiempo, cuantía salarial…) sin algunas restricciones que antes la ley exigía. Pero la flexibilidad se puede aplicar también de otra manera más dirigida a que el empleado pueda conciliar trabajo y familia y que resulta igualmente rentable para las compañías.

La semana pasada tuve ocasión de escribir un artículo para Aceprensa (de pago) sobre este tipo de políticas y asistí para ello a la presentación del Club IFRE (Family Responsible Employer Index) creado por el el Centro Internacional de Trabajo y Familia del IESE donde las profesoras Nuria Chinchilla y Mireia Lasheras están realizando una gran trabajo de investigación.

Como síntesis diré que las políticas más utilizadas en España son principalmente la flexibilidad en los horarios de entrada y salida del trabajo, la media jornada y el teletrabajo. Los beneficios que obtienen las empresas son un mayor compromiso por parte de los empleados, mayor satisfacción laboral y menos rotación y absentismo. La posibilidad de concicliar es percibida por los empleados como un “salario emocional” que hace que su trabajo sea mejor.

¿Te apetece compartirlo?
  • Facebook
  • Twitter
  • Bitacoras.com
  • Meneame
  • Print
  • email
  • del.icio.us
  • Google Bookmarks

9
feb 12

El cuarto barco de Colón

Desde hace algunos días, tengo la costumbre de leer con Jorge (7) una colección de cuatro libros sobre los viajes de Colón a América. Me hizo gracia que por el chiste de Jaimito se supiera el nombre de las tres carabelas. Pero lo que no me hizo tanta gracia es que aprendiéramos juntos el nombre del barco en el que hizo su segundo viaje: la “Marigalante”.

 

¿Te apetece compartirlo?
  • Facebook
  • Twitter
  • Bitacoras.com
  • Meneame
  • Print
  • email
  • del.icio.us
  • Google Bookmarks

8
feb 12

Libertades y libertades

De un tiempo a esta parte, la Comunidad de Madrid ha decidido convertirse en la principal impulsora de la libertad de los ciudadanos. La libre elección de médico junto con la mayor facilidad para elegir colegio son una muestra evidente de este espíritu. Ahora bien, hay libertades y libertades. No se puede meter en el mismo saco la libertad que se pretende dar a las grandes superficies para abrir todos los días de la semana, incluido el domingo. Eso no hace más libres a los ciudadanos. He leído con detenimiento las razones de e-cristians para oponerse a este nuevo reglamento y me han parecido muy acertadas.

Y, por cierto, lo dice e-cristians pero lo podía haber dicho e-judíos,  e-musulmanes o “e-cualquier persona con sentido común”. Una vez más se pone de manifiesto el problema clásico de creer que libertad es todo aquello a lo que llamamos libertad.

¿Te apetece compartirlo?
  • Facebook
  • Twitter
  • Bitacoras.com
  • Meneame
  • Print
  • email
  • del.icio.us
  • Google Bookmarks

1
feb 12

El colgante de Drake

Tengo un amigo, profesor apasionado, con el que tengo la suerte de hablar a menudo acerca de los mejores modos de enseñar. Ya se imaginan, esa vieja mezcla de ingenuidad y pasión que en ocasiones nos invade haciendo que olvidemos los muros que nosotros mismos nos hemos impuesto. Ese antídoto que apenas rasga las cortinas que tejemos para inutilizar las capacidades humanas y vivir así al albur de los intereses de quienes manejan las modas, las tendencias y otras tantas cosas.

Pues bien, en una de esas conversaciones, me contaba que algunos de sus mejores alumnos no habían visitado la exposición del Hermitage en el Museo del Prado. Pero él no se quejaba de eso sino de que para hacerles más atractiva una posible visita les había hablado del colgante de Sir Francis Drake que se expone allí. Perplejo, pudo comprobar que ninguno de sus interlocutores había oído hablar antes de aquel personaje.

No sin cierta desazón, mi amigo me contaba que aquello le había servido al menos para alimentar la curiosidad de sus alumnos quienes al termino de la conversación prometieron visitar la exposición. La de los alumnos y la mía que todavía no la había visitado. Y esa misma tarde me acerqué al Prado. Allí estaba el dichoso colgante del corsario inglés (un suspiro de amanecer encerrado en cuarzo). En aquel momento fui consciente de la fuerza que tienen las historias bien contadas (el famoso storytelling), incluso como un modo de enseñar frente a los métodos puramente racionales que plagan los planes de estudio.

A lo largo de mi visita tomé algunas notas sobre obras o detalles que llamaron mi atención: Me sorprendió que en la explicación del cuadro de Benjamin Patersson, ”La calle de Sandovaia con la catedral de San Nicolás y el mercado”, no se dijera nada de la silueta de un caballo que surca los cielos almidonados de San Petersburgo. Aprendí los nombres de algunas piedras preciosas que desconocía como el jaspe, el pórfido y la rodomita. Leí que el Museo ruso alberga la biblioteca de Voltaire.

Me entraron ganas de saber más acerca del Barón francés Pierre Crozat, cuya colección fue comprada por Catalina la Grande; de leer a Sófocles para comprobar  si Odiseo y Neoptólemo lograron por fin llevar a Troya a Filoctetes a pesar de la picadura de la serpiente.  Quién era exactamente santa Justina, la patrona de Padua; o por qué uno de los protagonistas de “El almuerzo” de Velázquez alza el dedo pulgar como si fuera un candidato a la presidencia de los Estados Unidos.

Me pregunté qué sentiría el artista al ser abrazado por el zar tras terminar su busto. ¿El abrazo de un dios? ¿Y la “Magdalena penitente”? ¿Y la “Primavera eterna” de Rodin? ¿Por qué se empeñan en que “El niño con fusta”, de Renoir, es un niño, si lleva pelo y ropas de niña? o si puede ser verdad que Matisse vistiera un pijama a rayas azules y blancas como cualquier persona normal.

Por la noche llegué a casa y le conté a mi hijo Jorge, de siete años, que había visto el colgante de Drake y se le iluminó la cara. Al cabo de un rato, se acercó mi hija Isabel, de nueve años, y me preguntó si era verdad lo que le había contado Jorge de que podemos ir a ver el colgante de un pirata inglés…

¿Te apetece compartirlo?
  • Facebook
  • Twitter
  • Bitacoras.com
  • Meneame
  • Print
  • email
  • del.icio.us
  • Google Bookmarks

2
nov 11

Fuga de capitales

Un miércoles de noviembre, en una sucursal de un banco cualquiera. Son las 9 A.M. y no hay nadie haciendo cola en ninguno de los mostradores de atención al público.

Entra un cliente y se dirige a una joven oficinista:

- Me gustaría hacer un ingreso.

- Puede usted hacerlo en el cajero.

- Ya, pero me gustaría hacerlo con usted.

- Por favor, sígame, es muy fácil-, y se levanta para indicarle cómo se hace.

- Da igual, déjelo-, dice el cliente perplejo mientras se dirige a la salida.

- ¡Oiga! ¡Si usar el cajero para hacer un ingreso es muy fácil!-, insiste la oficinista. Pero el cliente ya ha abandonado la sucursal con un sobre que contiene varios miles de euros.

¿Te apetece compartirlo?
  • Facebook
  • Twitter
  • Bitacoras.com
  • Meneame
  • Print
  • email
  • del.icio.us
  • Google Bookmarks

31
oct 11

Taxi nostalgia

- ¡María! ¿Me oyes?- Trato de hablar con ella por teléfono mientras me subo a un taxi en marcha.

- Sí, sí, ya estoy yendo para allá. No, no me ha sido posible escaparme antes. Lo sé, lo sé, sé que se muere de la ilusión porque le lleve yo. Vale, cariño, un beso.

El taxista me mira a través del espejo retrovisor con una sonrisa nostálgica.

-Ya ve, le digo, es el primer partido de mi hijo con el equipo del colegio y me está esperando para que le lleve al campo.

-¿Cuántos años tiene?- Me pregunta.

- Siete.

- Siete años-, repite… y no sé muy bien por qué sus labios tiemblan.

- ¿Tiene usted hijos?

- Sí, dos, bueno, uno. Uno se me murió cuando tenía 25 años-. 

- Vaya, lo siento mucho-, le digo mientras apoyo mi mano en su hombro. Sus labios ya no tiemblan pero una lágrima resbala por su mejilla sin que él se preocupe por disimularla. Parece más concentrado en tratar de  retener el rostro de su hijo en la fragil memoria.

- ¿Qué pasó?

- Desde pequeño quería ser bombero pero a mí no me hacía ninguna gracia. Como lo sabía prefirió estudiar antes Ingeniería. Cuando terminó cumplió su sueño y empezó a hacer prácticas en el parque de bomberos de la Sierra. A la semana de empezar su camión cisterna volcó y se despeñó. Murió en el acto.

- ¿Cómo se llamaba?

-Jorge-, me contesta con un susurro entrecortado. Y a mí se me encoge el alma. A partir de ese instante ninguno de los dos habla más, salvo al final del trayecto para despedirnos mientras nos estrechamos las manos.

En la acera me espera María… con mi hijo Jorge… repleto de sueños.

¿Te apetece compartirlo?
  • Facebook
  • Twitter
  • Bitacoras.com
  • Meneame
  • Print
  • email
  • del.icio.us
  • Google Bookmarks

21
sep 11

Lili Coletas

Blanca se ha puesto a llorar en mitad de la noche. Ayer le regalaron por su sexto cumpleaños una Nancy, pero a pesar de todo no logra conciliar el sueño. Olvidó a Lili  Coletas en el patio del colegio y desapareció sin dejar rastro. Lili es una muñeca normal, de clase media. Seguramente va vestida de manera sencilla, como su dueña. No suele ir muy peinada y no es nada sofisticada. Quien se la llevó no era consciente de que su dueña estaba muy unida a ella y sentiría mucho la perdida, bueno… el olvido. Lili ya no está y Blanca no logra hacerse a la idea. Cada mañana sale al recreo con la ilusión de encontrarla y recomponer su pequeño mundo.

¿Te apetece compartirlo?
  • Facebook
  • Twitter
  • Bitacoras.com
  • Meneame
  • Print
  • email
  • del.icio.us
  • Google Bookmarks

18
sep 11

Desilusión

Era su primer día en el nuevo trabajo. Alguien le había indicado dónde debía sentarse. Su nueva mesa era de caoba, bonita y espaciosa. El silencio reinaba en la oficina. Observó que el resto de las mesas eran grises. “¡Qué suerte la mía!”, pensó.

Al llegar al día siguiente se cruzó con dos maromos que se llevaban su mesa. En el hueco alguien había colocado un tablero gris, igual que el de los demás. Su ilusión se quebró. Quiso decírselo a alguien… pero el silencio reinaba en la oficina.

¿Te apetece compartirlo?
  • Facebook
  • Twitter
  • Bitacoras.com
  • Meneame
  • Print
  • email
  • del.icio.us
  • Google Bookmarks

24
may 11

Automentira piadosa

Al final había decidido comprarle un libro de Julio Verne. 

Se lo entregó después de soplar las velas y el pequeño le preguntó:

- ¿Tío, lo has escrito tú?

Él dudó un instante pero luego contestó:

- Sí, claro, lo he escrito yo.

Al cabo de un rato escuchó cómo su sobrino le decía a un amigo:

- Mi tío me ha escrito un libro que se titula “La vuelta al mundo en ochenta días de Julio Verne”.

- Qué suerte tiene ese Julio Verne. A mí también me gustaría dar la vuelta al mundo en ochenta días.

Mientras escuchaba la conversación pensó que a él le hubiera gustado ser realmente el autor de aquel libro.

¿Te apetece compartirlo?
  • Facebook
  • Twitter
  • Bitacoras.com
  • Meneame
  • Print
  • email
  • del.icio.us
  • Google Bookmarks

11
may 11

Un bombón no se vende

El pasillo de aquel centro comercial era interminable. Había entrado uno a uno en casi todos los establecimientos sin encontrar nada que mereciera la pena. En la esquina… una pastelería. Decidió entrar y, después de observar un rato, escogió un bombón suelto. Se acercó al mostrador para pagar y, sonriendo, la dependiente exclamó: “Un bombón no se vende… se lo regalo”.

¿Te apetece compartirlo?
  • Facebook
  • Twitter
  • Bitacoras.com
  • Meneame
  • Print
  • email
  • del.icio.us
  • Google Bookmarks