06
mar 13

Hoy empieza todo

Ayer conocí a Aida, una señora de 80 años que desprendía vida además del humo de un cigarrillo de liar. Quedé con ella para que me enseñara un piso en alquiler y al final fue lo de menos. Hablamos durante al menos una hora de la vida, de su experiencia profesional como periodista desde tiempos del Movimiento, de sus afanes y de su marido, fallecido hacía dos años. Sin perder la sonrisa, sus ojos se humedecieron al contármelo.

Cuando me fui, quedamos en ponernos en contacto y me dio la dirección de su correo electrónico, formada por su nombre y el de su marido.

Esta mañana escuchando “Hoy empieza todo” he conocido a Anni B Sweet y me ha parecido que, a pesar de la diferencia de edad, esta canción le gustaría a Aida.

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10
dic 12

El taller del ocio

Esta mañana, mientras viajaba en el metro, he leído este párrafo de Paloma Díaz-Mas en su obra “Como un libro cerrado”. En unas pocas líneas, la escritora rememora cómo ayudaba a su padre a revelar fotos en un taller casero improvisado.

“Una imagen vale más que mil palabras, dice el proverbio. Aquellas imágenes surgidas de mis manos, bajo la luz rojiza del Taller de los ocios de mi padre, valían en nuestra relación más que todas las palabras del mundo. Cada imagen era una historia que mi padre me contaba  sin palabras, como quien cuenta un cuento; pero el cuento más hermoso era, precisamente, ver cómo la historia  iba surgiendo  sobre el papel: exactamente igual que cuando escribimos”.

Asociar las palabras “taller” y “ocio” puede parecer una contradicción in termini pero me parece un bello contraste para denominar los ratos libres que pasa un padre con sus hijos, muchas veces sin la necesidad de hablar.


22
jun 12

Las puertas no se abren ni se cierran solas

La expresión “me abre puertas” y su contraria se han convertido en un clásico desde que uno empieza a elegir el tipo de bachillerato que va a cursar: tecnológico, económico, humanístico… Y se ha extendido como una epidemia la idea de que unos itinerarios “abren” puertas y otros las “cierran”, en este último caso aquellos que tienen como meta el humanismo, el conocimiento más filosófico del hombre, la literatura, el latín, etc… Muchos padres piensan que estos estudios no serán útiles para triunfar en la vida y en ocasiones condicionan a los hijos para que elijan otra opción… cerrando así la “puerta” de su libertad.

Pilar Güembe y Carlos Goñi reflexionan sobre el asunto en su blog “Familia actual” que recomiendo vivamente leer:

Helena es una buena alumna pero no le van bien las matemáticas, no le gustan, prefiere las asignaturas de letras: la historia, la literatura, el latín. Hace una semana se había decidido: “Haré el bachillerato humanístico”. Pero al final se inscribió en el bachillerato científico. “Mis padres me han dicho que no me cierre puertas”, fue su explicación.

Parece que hay asignaturas que abren puertas: las matemáticas, la física, la biología, la química…, mientras que otras las cierran: la geografía, la historia del arte, la literatura, el latín… Es lo que piensan muchos padres, y también muchos profesores. Y se lo dicen a sus hijos y a sus alumnos: “Haz lo que quieras, pero te estarás cerrando muchas puertas” o “Sería un desperdicio (sic) que un alumno de tu inteligencia estudiara latín”. Para un adolescente que no sabe lo que quiere, lo que no quiere es que se le angoste el futuro y el mensaje que está recibiendo es que las ciencias abren y las letras cierran.

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15
jun 12

El “modo de ser” universitario

Hace unas semanas se me acercó un buen amigo, responsable de asesoramiento de alumnos en el Centro Universitario Villanueva, donde trabajo, y me propuso, no sin cierta incertidumbre sobre mi respuesta, si quería impartir una breve charla sobre el “modo de ser” universitario a un auditorio formado por alumnos de 2º de Derecho y EBS. La verdad es que se sorprendió un poco cuando le dije que me agradaría mucho poder hacerlo aunque no me veía necesariamente como la persona más indicada para ello.

Con total seguridad puedo afirmar que hay muchísimas personas que tienen más experiencia en el ámbito universitario que yo, por lo que me tomé la libertad de centrar mi exposición en reflexiones de algunos de ellos que a mí me inspiraron, me siguen inspirando y que quizá puedan inspirar a más gente.

Con el título El “modo de ser” universitario, el blog “Las Siete partidas”, gestionado por las responsables de la Biblioteca de Villanueva, ha tenido la amabilidad de publicar el texto de mi exposición.


31
may 12

El espíritu de Múnich

Si el espíritu de Múnich se hubiera forjado en el césped de un estadio germano de fútbol otro gallo hubiera cantado cincuenta años después. Pero esto del “contubernio” se gestó en un encuentro que nada tuvo que ver con el deporte rey. Unos cuantos españoles salieron de España en 1962 para reunirse con otros tantos que se encontraban en el exilio. No se intercambiaron banderines ni cantaron himnos pero allí se definieron algunos de los pilares de lo que sería “la Transición”, luego alguna “jugada” hubo.

Alegatos emotivos aparte, Rubalcaba y Margallo hicieron en el memento al “contubernio” de Múnich, una nueva declaración de intenciones. Un anhelo de concordia que sonó un tanto hueco, como el torero que dribla al bicho en su cabeza pero en el coso huye a hurtadillas y deja pasar el tiempo ante las miradas de un decepcionado tendido.

Alfredo recuerda que a los del “contubernio” les llamaron traidores y antipatriotas. ¿Les suena? Ponía así la puntilla a distancia al toro Zapatero al que alguien indultó no por valor sino por pena. Margallo cita a Madariaga: “Estáis aquí los que conservando la tierra perdisteis la libertad y los que conservando la libertad perdisteis la tierra.. Desde hoy, juntos trabajaremos todos por la tierra y por la libertad”. El Ministro de Exteriores, con un importante papel en el desenredo de la imagen de España en el mundo, llamó a la unidad de partidos y de ciudadanos. Tocó el silbato pero no se sabe muy bien si el partido empieza o está acabado.

Esta mañana en la radio las Sorayas vuelven a pelearse en la cancha en donde realmente se juega el futuro de España. Atrás quedan los homenajes, atrás quedan los espíritus. Y atrás queda España.


24
may 12

Me gustaría ser periodista

Ayer por la mañana, mientras llevaba a los niños al colegio, escuché en la radio que la profesión de periodista era, entre doscientas profesiones, la peor opción a la hora de elegir un oficio. Yo estudié periodismo y, aunque no me considero estrictamente periodista, admiro a los que son buenos en esto oficio, trabajen donde trabajen, en medios de gran prestigio o por su cuenta y riesgo.  Huelga decir que nada más escuchar la noticia mis hijos mayores me miraron con una sonrisa irónica.

Un día después, seguía yo pensando en cómo reivindicar la figura del periodista cuando mi buen amigo Rafa Martín ha enlazado en Facebook el recuerdo del periodista Miguel Gil publicado en la revista Nuestro Tiempo. Entonces sólo he podido pensar… que a mí sí me gustaría ser periodista. Se lo leeré a mis hijos.


26
abr 12

El concepto de flexibilidad en la empresa

El concepto de flexibilidad ha sido el más utilizado para justificar una reforma laboral que finalmente fue aprobada por el Congreso español. Flexibilidad para que, por razones de viabilidad económica,  la empresa pueda modificar las condiciones de trabajo de sus empleados (jornada laboral, distribución del tiempo, cuantía salarial…) sin algunas restricciones que antes la ley exigía. Pero la flexibilidad se puede aplicar también de otra manera más dirigida a que el empleado pueda conciliar trabajo y familia y que resulta igualmente rentable para las compañías.

La semana pasada tuve ocasión de escribir un artículo para Aceprensa (de pago) sobre este tipo de políticas y asistí para ello a la presentación del Club IFRE (Family Responsible Employer Index) creado por el el Centro Internacional de Trabajo y Familia del IESE donde las profesoras Nuria Chinchilla y Mireia Lasheras están realizando una gran trabajo de investigación.

Como síntesis diré que las políticas más utilizadas en España son principalmente la flexibilidad en los horarios de entrada y salida del trabajo, la media jornada y el teletrabajo. Los beneficios que obtienen las empresas son un mayor compromiso por parte de los empleados, mayor satisfacción laboral y menos rotación y absentismo. La posibilidad de concicliar es percibida por los empleados como un “salario emocional” que hace que su trabajo sea mejor.


09
feb 12

El cuarto barco de Colón

Desde hace algunos días, tengo la costumbre de leer con Jorge (7) una colección de cuatro libros sobre los viajes de Colón a América. Me hizo gracia que por el chiste de Jaimito se supiera el nombre de las tres carabelas. Pero lo que no me hizo tanta gracia es que aprendiéramos juntos el nombre del barco en el que hizo su segundo viaje: la “Marigalante”.


08
feb 12

Libertades y libertades

De un tiempo a esta parte, la Comunidad de Madrid ha decidido convertirse en la principal impulsora de la libertad de los ciudadanos. La libre elección de médico junto con la mayor facilidad para elegir colegio son una muestra evidente de este espíritu. Ahora bien, hay libertades y libertades. No se puede meter en el mismo saco la libertad que se pretende dar a las grandes superficies para abrir todos los días de la semana, incluido el domingo. Eso no hace más libres a los ciudadanos. He leído con detenimiento las razones de e-cristians para oponerse a este nuevo reglamento y me han parecido muy acertadas.

Y, por cierto, lo dice e-cristians pero lo podía haber dicho e-judíos,  e-musulmanes o “e-cualquier persona con sentido común”. Una vez más se pone de manifiesto el problema clásico de creer que libertad es todo aquello a lo que llamamos libertad.


01
feb 12

El colgante de Drake

Tengo un amigo, profesor apasionado, con el que tengo la suerte de hablar a menudo acerca de los mejores modos de enseñar. Ya se imaginan, esa vieja mezcla de ingenuidad y pasión que en ocasiones nos invade haciendo que olvidemos los muros que nosotros mismos nos hemos impuesto. Ese antídoto que apenas rasga las cortinas que tejemos para inutilizar las capacidades humanas y vivir así al albur de los intereses de quienes manejan las modas, las tendencias y otras tantas cosas.

Pues bien, en una de esas conversaciones, me contaba que algunos de sus mejores alumnos no habían visitado la exposición del Hermitage en el Museo del Prado. Pero él no se quejaba de eso sino de que para hacerles más atractiva una posible visita les había hablado del colgante de Sir Francis Drake que se expone allí. Perplejo, pudo comprobar que ninguno de sus interlocutores había oído hablar antes de aquel personaje.

No sin cierta desazón, mi amigo me contaba que aquello le había servido al menos para alimentar la curiosidad de sus alumnos quienes al termino de la conversación prometieron visitar la exposición. La de los alumnos y la mía que todavía no la había visitado. Y esa misma tarde me acerqué al Prado. Allí estaba el dichoso colgante del corsario inglés (un suspiro de amanecer encerrado en cuarzo). En aquel momento fui consciente de la fuerza que tienen las historias bien contadas (el famoso storytelling), incluso como un modo de enseñar frente a los métodos puramente racionales que plagan los planes de estudio.

A lo largo de mi visita tomé algunas notas sobre obras o detalles que llamaron mi atención: Me sorprendió que en la explicación del cuadro de Benjamin Patersson, ”La calle de Sandovaia con la catedral de San Nicolás y el mercado”, no se dijera nada de la silueta de un caballo que surca los cielos almidonados de San Petersburgo. Aprendí los nombres de algunas piedras preciosas que desconocía como el jaspe, el pórfido y la rodomita. Leí que el Museo ruso alberga la biblioteca de Voltaire.

Me entraron ganas de saber más acerca del Barón francés Pierre Crozat, cuya colección fue comprada por Catalina la Grande; de leer a Sófocles para comprobar  si Odiseo y Neoptólemo lograron por fin llevar a Troya a Filoctetes a pesar de la picadura de la serpiente.  Quién era exactamente santa Justina, la patrona de Padua; o por qué uno de los protagonistas de “El almuerzo” de Velázquez alza el dedo pulgar como si fuera un candidato a la presidencia de los Estados Unidos.

Me pregunté qué sentiría el artista al ser abrazado por el zar tras terminar su busto. ¿El abrazo de un dios? ¿Y la “Magdalena penitente”? ¿Y la “Primavera eterna” de Rodin? ¿Por qué se empeñan en que “El niño con fusta”, de Renoir, es un niño, si lleva pelo y ropas de niña? o si puede ser verdad que Matisse vistiera un pijama a rayas azules y blancas como cualquier persona normal.

Por la noche llegué a casa y le conté a mi hijo Jorge, de siete años, que había visto el colgante de Drake y se le iluminó la cara. Al cabo de un rato, se acercó mi hija Isabel, de nueve años, y me preguntó si era verdad lo que le había contado Jorge de que podíamos ir a ver el colgante de un pirata inglés…