Aprender a conseguir dinero

Faltaba un día para la llegada de la tía Raquel, famosa entre sus sobrinos por las implacables clases de matemáticas en los veranos de suspensos y por su generosidad regalando libros de alto nivel intelectual. Así que le pregunté a Catita:
- Catita, mañana llega la tía Raquel, ¿qué prefieres, que te enseñe matemáticas o que te lea el libro del vellocino de oro?
Catita ni lo piensa dos veces.
- Papi, a mí lo único que interesa que me enseñen es a conseguir el dinero para comprarme la mansión de los Playmobil.
Este blog es obra de Allendegui, un periodista navarro que emigró hace más de una década para hacer las Américas, y todavía no las ha terminado. Sus anacrónicas hablan por sí mismas, después de intensas sesiones de logopedia. También han ganado premios, como el 



