Comer y dormir
(Foto de Dave Hamster)
Llegué al restaurante después de una noche en vela. Pedí al camarero la carta casi maquinalmente y la leí por encimita. Se me nublaba la visión con tanta letra. Le pedí un filete con una cama de arroz y un vaso de leche de oveja.
En cuanto me los trajo, me tumbé en la cama de arroz. El camarero me preguntó:
- ¿Quiere algo más?
- Pues sí, fíjese que hace un poco de fresquito. Tráigame un queso sábana para taparme.
- Estupendo. Ahora mismo. ¿Y de postre?
- Por el postre no se preocupe, que espero tener dulces sueños.

Este blog es obra de Allendegui, un periodista navarro que emigró hace más de una década para hacer las Américas, y todavía no las ha terminado. Sus anacrónicas hablan por sí mismas, después de intensas sesiones de logopedia. También han ganado premios, como el 



