Así quedó la manzana de Newton después de que un desaprensivo hambriento burlara la seguridad del Museo de las Ciencias de Londres. Ni siquiera tuvo la decencia de comérsela entera. Nos dejó con el corazón mordido.
Este blog es obra de Allendegui, un periodista navarro que emigró hace más de una década para hacer las Américas, y todavía no las ha terminado. Sus anacrónicas hablan por sí mismas, después de intensas sesiones de logopedia. También han ganado premios, como el Blasillo de Huesca, al ingenio español en Internet. Si quieres, puedes escribirme, o tuitearme si te atreves en @allendegui.