Del cine al cielo

- FOTO DE EMDOT

Me cuenta G. que, para él, el cine es una experiencia religiosa, muy religiosa. De hecho, estando en el seminario, se escapó una vez al cine furtivamente. Entró en la sala a oscuras y se deslizó por el pasillo central. Llegó a la fila siete y, clavando su rodilla en tierra, instintivamente, hizo una genuflexión. Cuando se dio cuenta y vio que todos lo espectadores lo miraban con expectación y palomitas en la boca, reaccionó. Se agachó hasta su zapato izquierdo e hizo ademán de atárselo para disimular. Sus dedos buscaron desesperadamente los cordones… pero llevaba mocasines.
Este blog es obra de Allendegui, un periodista navarro que emigró hace más de una década para hacer las Américas, y todavía no las ha terminado. Sus anacrónicas hablan por sí mismas, después de intensas sesiones de logopedia. También han ganado premios, como el 



