Una labor paquidérmica
Imagino la cara que debieron poner todos los heroinómanos del centro de desintoxicación cuando llegó Xiguang. Presa de la curiosidad, uno de ellos se le acercó y le preguntó cómo se había enganchado al caballo. Desconcertado por su vida perra, Xiaguang le respondió: “Yo sólo comía plátanos”. Después de tres años en comunidades de El Patriarca y dosis ciclópeas de metadona, Xiguang se ha quitado el mono.
Este blog es obra de Allendegui, un periodista navarro que emigró hace más de una década para hacer las Américas, y todavía no las ha terminado. Sus anacrónicas hablan por sí mismas, después de intensas sesiones de logopedia. También han ganado premios, como el 



