Impulsos

Circulaba por el pasillo de las frutas en el Aldi junto a Catita hasta que ella se detuvo delante de las coliflores. De la nada, me dice: “Papi, quiero coliflor”. Con incredulidad, le contesté: “¿Quieres comer coliflor?”. Ella asintió con la cabeza. Así que la metí en el carrito (la coliflor, no su cabeza), y seguimos comprando.
Hoy abrí el cajón de la nevera y vi la coliflor. Se la enseñé a Catita. “Quiero coliflor”, me dijo. Así que abrí el Ortega, busqué la receta de Coliflor con Bechamel y me puse a cocinar. Con gran ilusión se la pusimos en el plato. Se metió una cucharada en la boca y… escupió todo.
Este blog es obra de Allendegui, un periodista navarro que emigró hace más de una década para hacer las Américas, y todavía no las ha terminado. Sus anacrónicas hablan por sí mismas, después de intensas sesiones de logopedia. También han ganado premios, como el 



