El tiempo

Con esto de retrasar la hora, me voy dando cuenta de la cantidad de relojes que controlan mi vida.
Mi reloj de pulsera, el de mi PDA, el del teléfono móvil, el del ordenador, el del coche, el del vídeo, el del microondas, el reloj-despertador…
Algunos son diligentes y se auto-ajustan. Otros, los más, esperan a que yo los cambie.
Ya ha pasado una semana y varios siguen adelantados. Creo que los voy a dejar así un poco más para fastidiarlos. Ellos siempre me traen a la carrera, así que llegó la hora de la venganza. Era cuestión de tiempo.
Este blog es obra de Allendegui, un periodista navarro que emigró hace más de una década para hacer las Américas, y todavía no las ha terminado. Sus anacrónicas hablan por sí mismas, después de intensas sesiones de logopedia. También han ganado premios, como el 



