Por pudor

Tener un blog es como tener un tamagotchi. Uno lo alimenta (o trata de alimentar) todos los días y lo cuida para que dure. Y el asunto puede llegar a ser adictivo. Hablando con Billy, me contaba que está viciado con esto de escribir en el blog, y que, si no fuera porque todavía le queda un ápice de pudor, escribiría sobre su operación de fimosis. Le dije que no se preocupara, que yo escribiría sobre su fimosis.
Este blog es obra de Allendegui, un periodista navarro que emigró hace más de una década para hacer las Américas, y todavía no las ha terminado. Sus anacrónicas hablan por sí mismas, después de intensas sesiones de logopedia. También han ganado premios, como el 



