Recortes hasta en la basura
La alcaldesa de Madrid, Ana Botella, ha abierto un controvertido debate al anunciar la reducción del servicio de recogida de basura de forma que no sea diario para contribuir a cuadrar las cuentas. No es la primera vez que el ayuntamiento madrileño barajaba una medida similar. En 2010 con Gallardón de alcalde y Ana Botella de Delegada de Medio Ambiente, el consistorio estudió la posibilidad de que la basura no se recogiera domingos y festivos para ahorrar costes, aunque finalmente no se llegó a aplicar. Todos los grandes municipios de la comunidad recogen a diario los residuos, y salvo algunas excepciones, como San Sebastián de los Reyes, Alcalá, Rivas, Majadahonda o Villalba entre otros, carecen de tasa de basuras. No parece una medida descabellada, si comparamos con otras capitales como Londres y Berlín, que recogen la basura una vez a la semana o Bruselas, que la recoge dos veces. Aunque tampoco las temperaturas en esas ciudades son las de Madrid, ni el comportamiento cívico de sus ciudadanos tiene parangón con el que nos gastamos aquí. Puede ser incluso acertado a largo plazo si contribuye a cambiar los hábitos de los ciudadanos para que empiecen a tomarse en serio la importancia de separar la basura para su reciclaje. En principio no debería suponer un problema que la basura orgánica no se recoja todos los días, siempre y cuando no haya puercos que sigan dejando sus residuos a la intemperie cuando les viene en gana. En este sentido la educación es fundamental y servirá de acicate para fomentar el civismo de los ciudadanos. Otra cosa es que en determinados periodos como el verano habría que valorar recoger todos los días para que la descomposición no provoque malos olores y atraiga a ratas y cucarachas al suculento festín. Pero lo que no es de recibo es que los ciudadanos de Madrid sigan pagando la misma tasa de basura cuando se les reduce el servicio. El ayuntamiento de Madrid ha aclarado esta cuestión y la alcaldesa ha garantizado que ese ahorro se trasladará a los madrileños mediante una rebaja en la tasa, aunque el delegado de Economía y Empleo, Pedro Calvo, había dicho lo contrario, que “no necesariamente” tiene que conllevar una rebaja. Confiemos en que efectivamente se produzca esa rebaja porque los ciudadanos estamos hasta la peineta de pagar los platos rotos de una fiesta a la que no hemos sido invitados. Así que si quieren recortar servicios, que sea con la consiguiente disminución de tasas, y si no, a recortar en sueldos y asesores, que ahí sí hay campo para segar hasta aburrirse.
Publicado el 21 de junio de 2012 a las 14:30.