Salvo en la ruidosa eliminatoria copera, el Madrid no ha terminado con buena cara los derbis de esta temporada ante el Atlético. En el Bernabéu la derrota por 0-1 dejó al aire las primeras vergüenzas del Real 'ancelottiano', mientras que el derbi del Calderón sirvió para ver que este equipo debe partir siempre de la premisa de ser protagonista y marcar el ritmo de partido, nunca esperar a que los acontecimientos se vayan sucediendo. Lo que también pueden tener de similitud ambos derbis son las consecuencias que pueden acarrear desde el punto de vista táctico para el conjunto blanco.
Se acabó la primera vuelta del campeonato y la mayoría de los equipos hacen balance de estas 19 jornadas. Salvo en casos aislados, raro es el conjunto que puede darse por satisfecho. Si los 20 clubes de Primera tuvieran que recibir un boletín de notas como en el colegio, habría más suspensos que aprobados, lo que hará que algunos busquen el suficiente de última hora recurriendo al mercado invernal, una oportunidad que se presenta como el remedio a muchos males y que, en la mayoría de las ocasiones, sólo tiene un efecto similar al periodo de rebajas: seguir gastando por encima de nuestras posibilidades.
Más que tres puntos. El manido tópico salió a relucir en la previa del derbi del Vicente Calderón, aunque finalmente la historia fue la de casi siempre: la pegada del Madrid decidiendo otro partido de la máxima rivalidad con el vecino rojiblanco. No es que los blancos hicieran su mejor encuentro, ni mucho menos. Tal vez los hombres de Mourinho jugaron un par de puntos por debajo de lo que lo hicieron ante Valencia y Málaga, pero en contraposición a esos partidos esta vez sí apareció tal vez su cualidad más notable: la pegada. Y en esas lides, no hay mejor exponente que Cristiano Ronaldo.
Cada año los partidos entre el Real Madrid y sus vecinos del Atlético van camino de convertirse en un 'deja vu'. En una ocasión explicaba Gatti que la plantilla madridista había dejado de ver los derbis con tensión y que por eso y reforzados por los últimos resultados entre ambos equipos, los jugadores blancos saltaban al césped con la confianza necesaria para saber que pueden ganar a los rojiblancos. Tal vez eso mismo suceda en los últimos años entre Barça y Real Madrid, pero es sin duda en el derbi de la capital donde mejor se refleja esta situación.
Ni remontada, ni partido épico, ni nada de nada. El Atlético mostró todas sus carencias frente a su vecino blanco, añorando en exceso al 'Kun' Agüero y demostrando, una vez más, que su defensa concede una o dos ocasiones claras por encuentro, demasiado margen para jugadores como Cristiano Ronaldo.
Sin Benzema en el once pero tampoco sin Kaká, Mourinho planteó un partido inteligente. El portugués quería evitar que el partido cayera en un caos de ida y vuelta, un río revuelto donde el Madrid suele sacar mejor botín que su oponente, pero con el 3-1 del Bernabéu el guión desaconsejaba caer en concesiones de ese tipo.
El Barça ganó merecidamente en el Vicente Calderón, pero al final el resultado quedó en un segundo plano. Todo queda reducido a la lesión de Messi. El partido estaba prácticamente acabado cuando Ujfalusi fue expulsado por una dura entrada al argentino quien se marchó del campo en camilla.
Unos minutos después, Guardiola se apresuraba en rueda de prensa a pedir protección para los suyos. El entrenador del Barça ha instado a los árbitros, comités y a los que nos dedicamos a estos del periodismo que denunciásemos cosas como las que han pasado hoy. Pues bien, señor Guardiola eso mismo intentaré hacer.
Para empezar hay que poner la jugada en su contexto. El partido estaba prácticamente acabado y Messi dirige un contragolpe. Ujfalusi intenta frenarle en falta, no quiere jugar el balón, pero tiene la mala suerte de lesionarle. Repito, Ujfalusi no va al balón, pero desde luego no quiere lesionar al jugador. Si el checo quiere hacerle daño va al suelo con la plantilla por delante para contactar con toda seguridad con su tobillo, o bien va a la rodilla. Cualquiera que haya jugado al fútbol más allá de pachangas con amigos sabe de lo que estoy hablando. Para corroborar esto, invito a los culés más veteranos a que recuerden la entrada de Goikoetxea a Maradona. Eso sí es ir a dañar.
Con esto no quiero defender la lesión de un jugador, ni mucho menos. La lesión de Messi es una mala noticia no sólo para el Barça sino para todo el fútbol español que pierde a uno de sus mejores jugadores. Pero esto no quiere decir que haya que hacer pasar a Ujfalusi por el enemigo público. La lesión responde a la mala suerte y a los gajes de este deporte.
Respecto a lo de la protección, reafirmo mi postura de semanas atrás. CR7 o Messi tienen el mismo derecho a ser 'protegidos' por un árbitro ante un jugador que no actúe con juego limpio que, por ejemplo, Pedro Munitis, un veterano que ya sabe lo que es recibir muchas patadas. Si el reglamento no establece diferencias entre unos y otros, ¿por qué deben hacerlas los árbitros? ¿es más grave la lesión de Messi que la que sufrió mi paisano César Jiménez a manos de Figo (lo pongo como ejemplo para despejar cualquier duda sobre mi afición al Madrid)?
Y un último mensaje para los medios barcelonistas. Les invito a que reflexionen sobre cuáles hubieran sido sus opiniones si el que sale hoy en camilla es Cristiano Ronaldo, un futbolista al que han vilipendiado hasta la extenuación.
Publicado el 20 de septiembre de 2010 a las 00:45.
Francisco Quirós
De punta en blancoes un blog escrito por Francisco Quirós Soriano (Ávila, 1982), responsable de la sección de Deportes del semanario 'Gente'. Esta bitácora pretende ser un punto de encuentro para para los seguidores del Real Madrid y del fútbol en general. Bienvenid@