Archivado en: Desempleo, paro, mujeres, vida laboral, vida familiar, empresarios,
El mes de septiembre supuso un nuevo aumento del paro en la provincia de Burgos. 799 personas perdieron su empleo, y de éstas, lo llamativo es que 779 eran mujeres. El dato, más que llamativo, es dramático. Ante estas cifras, una se pregunta por las causas de esta destrucción de empleo más acusada entre las mujeres.
Comento el tema con algunos pequeños y medianos empresarios y me confiesan, en voz baja, que en los tramos de edad en que hombres y mujeres pueden ser padres, y sin valorar otros aspectos, prefieren contratar a hombres. Así de simple. Ellos no se quedan embarazados. Con las medidas arbitradas para fomentar la natalidad, consideran que soportan el grueso del coste que conlleva una baja por maternidad, buscar sustituto, cubrir una excedencia, etc... a lo que yo les recuerdo que esa baja por maternidad es un derecho más del trabajador y no un regalo.
El Informe Tendencias Mundiales del Empleo de las Mujeres (Marzo 2008), de la Oficina Internacional del Trabajo, concluye que "en términos de la actividad económica, en 2007 en las economías industrializadas y la Unión Europea había 82 mujeres por cada 100 hombres que participaban en el mercado laboral y que con sólo 5 de cada 10 mujeres participando activamente en el mercado laboral, aún existe un potencial desaprovechado que podría utilizarse mejor si se ponen en práctica políticas adecuadas".
Añade este informe que las medidas que se adopten funcionarán "solamente si además existen las condiciones para que las mujeres puedan combinar adecuadamente la vida laboral y la familiar". No hay que olvidar que las dificultades en la conciliación de la vida familiar y laboral condicionan en demasiadas ocasiones el acceso al empleo femenino.
En las economías industrializadas y en la Unión Europea, las mujeres tienen, al menos en teoría, las mismas oportunidades de participar en el mercado laboral que los hombres, pero cuando la economía entra en recesión y la creación de empleo deja de ser realidad para convertirse en objetivo, las mujeres sufren con mayor impacto los efectos de la crisis. A los datos me remito. Algo no estamos haciendo bien.
Publicado el 5 de octubre de 2009 a las 19:30.